En sus propias palabras: Tanyarat, Tailandia

Una de nuestras alumnas de Cambridge se ha tomado el tiempo de practicar su inglés y escribir esta entrada de blog sobre sus experiencias estudiando en el extranjero. Gracias, Tanyarat, por compartirlo con nosotros.

Encontrar la confianza

Cuando era joven, era una persona insegura. Siempre sentía envidia de mis amigos, que tenían mucha confianza en sí mismos. Una de las cosas que más me costaba era hablar en público. Aunque hablaba muy bien tailandés, me ponía muy nerviosa y me sentía muy ansiosa. Sin embargo, al hacerme mayor, tuve que hacer muchas presentaciones cada mes. Gané confianza y me acostumbré a hablar ante los demás.

En cuanto al inglés, tenía algunos problemas con la comprensión auditiva y la expresión oral. Aunque mi nivel general no era malo, seguía sin atreverme a hablar con extranjeros. Por eso, decidí estudiar en el extranjero para vivir nuevas experiencias y esforzarme por mejorar.

Estudiar en Stafford House Cambridge

Estoy estudiando inglés en Stafford House Cambridge. Mi curso es de inglés general y estoy en la clase de nivel intermedio alto. Llevo aquí dos meses, pero tengo pensado seguir estudiando hasta marzo de 2018. No solo aprendo cosas nuevas en cada clase, sino que también puedo practicar mucho mis habilidades en inglés, sobre todo la comprensión auditiva y la expresión oral. Es una buena forma de mejorar, ya que hay debates en grupo en los que podemos compartir muchas ideas diferentes y todas las tareas son muy útiles. Además, los profesores y mis amigos siempre me ayudan si tengo algún problema. También me animan a ser feliz cada día.

Tanyarat, la de más a la izquierda, con sus amigos en el museo de Sherlock Holmes.

Afrontar las dificultades

Sin embargo, tengo que hacer frente a varias dificultades. En primer lugar, existen diferencias generales entre el Reino Unido y mi país, como el clima, la zona horaria, la cultura y el entorno. Como no consigo acostumbrarme al clima frío y ventoso, suelo encontrarme un poco mal. A veces me cuesta hablar con mi familia debido a la diferencia horaria, ya que Tailandia va 7 horas por delante del Reino Unido. Además, es importante aprender y comprender las diferentes culturas para poder adaptarme adecuadamente. Por ejemplo, las actitudes y personalidades de las personas de cada país a veces son diferentes y hay algunos gestos y palabras inapropiados con los que debo tener cuidado. En cuanto al entorno, mucha gente tiende a reducir el uso de bolsas de plástico y montar en bicicleta es muy popular aquí en Cambridge, ya que permite ahorrar energía y es un buen ejercicio.

Retos lingüísticos

Mi segunda dificultad tiene que ver con el idioma. La primera vez que vine aquí, mi inglés no era muy bueno, por lo que me costaba comunicarme con los demás. A menudo no entendía lo que decían y es posible que ellos tampoco me entendieran a mí. Sin embargo, hay algunos métodos que pueden facilitar la comunicación, como utilizar palabras y frases sencillas, ir directo al grano y recurrir a algunos gestos. Lo mejor que he aprendido es a atreverme a hablar y a tener la determinación de practicarlo cada día. «La práctica hace al maestro»: eso es totalmente cierto.

Cómo gestionar las emociones

Otra dificultad tiene que ver con cómo gestionar mis sentimientos y actitudes. Es fácil sentir nostalgia cuando estás muy lejos de tu casa, de tu familia y de tu entorno habitual. He tenido que enfrentarme a este problema desde que estudiaba en la universidad, así que para mí no supone un gran problema. Mantener una actitud positiva y dedicarte a tus aficiones son formas sencillas de disfrutar de tu