Aprende inglés con la ayuda de tus amigos
La enseñanza entre compañeros es algo que me ha ido interesando cada vez más en los últimos meses. A menudo se dice que enseñar es la mejor forma de aprender, y he estado intentando incorporar este principio a mis clases de inglés.
He abordado este tema de varias maneras, con distintos grados de éxito, pero cada actividad ha reforzado mi convicción de que la enseñanza entre compañeros es una forma estupenda no solo de aprender y repasar aspectos del inglés, sino también de ganar confianza como estudiante y de entablar amistades dentro del grupo.
Mi primer experimento de enseñanza entre iguales
La primera vez que probé la enseñanza entre compañeros fue con una clase de nivel intermedio en Stafford House Cambridge, formada por muchos alumnos de larga duración. Al cabo de un par de meses quedó claro que, aunque los alumnos más nuevos querían repasar aspectos lingüísticos que ya habíamos visto, los de larga duración no se mostraban mucho más seguros en cuanto a la forma y el uso de esa gramática y ese vocabulario que los recién llegados. Decidí que a todos les vendría bien un poco de práctica.
Dividí a la clase en grupos más pequeños y pedí a todos que repasaran algunas páginas clave de los últimos capítulos del libro de texto que habíamos estudiado. En sus grupos, tenían que elegir un aspecto gramatical y elaborar una explicación (con sus propias palabras) y ejercicios para que los realizaran el resto de alumnos. Se trataba de una tarea práctica, por lo que consolidó los conocimientos de los alumnos de una forma mucho más eficaz de lo que lo habría hecho una clase de repaso dirigida por el profesor.
Los alumnos de Greg imparten clases a sus compañeros en Cambridge
Enseñanza espontánea entre compañeros
Además de las actividades cuidadosamente planificadas, también he organizado sesiones espontáneas de enseñanza entre compañeros.
Un día, en mi clase actual de nivel elemental/preintermedio, estábamos haciendo una prueba de progreso de expresión escrita y los alumnos iban terminando en momentos muy dispares. Así que, cada vez que un alumno terminaba, le pedía que echara un vistazo a una lista de temas gramaticales y de vocabulario que había escrito en la pizarra, que eligiera uno de ellos, que repasara sus apuntes de la semana anterior y que elaborara su propia explicación sobre su forma y uso. Al final, repasamos todos los temas gramaticales más importantes de la semana anterior y todos tuvieron la oportunidad de ayudar a sus compañeros a estudiar.
Crear cuestionarios de Kahoot juntos
En Stafford House Cambridge, todos sabemos lo mucho que les gusta a los alumnos el Kahoot, así que, ¿por qué no dedicar un rato en clase a crear nuestras propias preguntas? Durante los últimos diez o veinte minutos del viernes, cuando los niveles de concentración están bajos y lo único que puede mantener a los alumnos atentos es el espíritu de competición, a veces les pido que creen sus propias preguntas al estilo Kahoot a partir del trabajo de la semana, con opciones de elección múltiple incluidas. Los alumnos las escriben en una hoja de papel, me las entregan al final de la clase y, durante el fin de semana, yo las recopilo en un cuestionario de Kahoot que jugamos el lunes por la mañana siguiente. Esto nos ayuda a refrescar la memoria sobre lo que hemos aprendido la semana anterior.
Enseñanza entre compañeros de distintos niveles
El proyecto más ambicioso que he llevado a cabo ha sido la enseñanza entre compañeros de distintos niveles. En el verano de 2017, pedí a mi clase de nivel intermedio alto que elaborara una lección para las tres clases de nivel preintermedio. Los profesores de preintermedio me facilitaron con antelación un tema lingüístico y yo pedí a mis alumnos que elaboraran un plan de clase de cuarenta y cinco minutos sobre ese tema. Tenía que incluir una explicación y ejercicios como una actividad de rellenar huecos, una actividad oral o un juego. Mi clase se dividió en parejas y cada pareja trabajó de forma independiente.
Cuando llegó el momento de presentar sus lecciones, una pareja decidió quedarse en el aula porque quería utilizar la pizarra digital interactiva. El resto de parejas me acompañaron a un parque cercano y me ayudaron a dividir las tres clases de nivel preintermedio en grupos más pequeños. Un grupo se fue a mi aula para trabajar con la pizarra digital interactiva y el resto se sentó con una pareja de profesores en el parque. Dos de los tres profesores de nivel preintermedio y yo fuimos de un grupo a otro ayudando a los distintos grupos en el parque, mientras que el otro profesor se quedó en mi aula para ayudar al grupo con la lección en la pizarra digital interactiva. Me llevé fotocopias de repuesto por si algún grupo terminaba antes y necesitaba más material. Pero, en general, el ritmo de las lecciones de todos fue estupendo.
Lo mejor
Una de las cosas que más me gustan de la enseñanza entre compañeros es que los alumnos se dan cuenta del esfuerzo que supone preparar una clase y me aprecian más que antes.